CITAS, MEDICACIÓN, GRÁFICAS, CAMBIOS DE SENSOR, CAPILARES, PASEOS...OBJETIVO: ESTAR EN RANGO
Parecía que el tiempo se pasaba volando, y es que no me extraña, aunque a veces podía parecer que el calendario se movía poco. Me refiero cuando estás deseando pasar la barrera de las 12 semanas, los esperados 3 meses, porque quieres que te confirmen que todo sigue su curso y que el embarazo va hacia delante. También deseas saber el sexo del bebé, que puede que tu imaginación se haya puesto a volar y te hayas visto abrazando a un niño o quizá a una niña. Yo siempre pensé que Gema iba a ser un niño, sería porque es lo que había visto con mis sobrinos y la verdad es que creo que no podía estar más contenta con el sexo del bebé.
Decidí hacerme el test de cribado genético, me asustaba que por mi edad, 38 (ya nos llaman "añosas" , jaja), pudiera haber más riesgo de alguna malformación. La diabetes también me pesaba, pero tenía a mi favor que, aunque el diagnóstico fue a los 15 años, había llevado bastante buen control metabólico.
El test confirmó el sexo, femenino, y que no teníamos mayor riesgo de las enfermedades que se analizaban en ese test Harmony, que estudiaba los 3 síndromes más frecuentes (el del cromosoma13, 18 y 21) y también analizaba el riesgo de síndrome de DiGeorge ¡Qué contentos!
Cuando estás embarazada el control del embarazo lo llevan tu matrona y el servicio de tocología asignado. Cuando tienes diabetes pregestacional, como fue mi caso, las visitas son más frecuentes porque no deja de ser un embarazo de riesgo. Ya os he comentado en otras ocasiones que se nos exige un mayor control de la glucemia (media de 63-140 mg/dl). Los primeros meses se llevan bastante bien glucémicamente, la sensibilidad a la insulina es buena, estás contenta por haberlo conseguido y observas cada cambio en tu cuerpo, desde el pecho hasta la barriga y lees ávida todo lo que puede interesarte para el nuevo miembro de la familia. Deseas empaparte sobre lactancia materna, saber más sobre lo que va pasando en el cuerpecito de tu bebé semana a semana y también la transformación que sufre tu cuerpo. Recuerdo que por aquel entonces, a parte de la lectura que recuperé durante la pandemia, volvía leer libros de novela policiaca o de otros géneros, pero sobre todo, empecé a leer "Somos la leche", de Alba Pradó, "Mamá come sano" (Julio Basulto), "9 meses dentro" (Eduard Gratacós y Carme Escales).
Cada visita a la matrona era como volver a casa, me hacía el seguimiento la matrona del centro de salud donde trabajaba, aunque para el embarazo estuve de baja desde la transferencia. Era un proceso en el que me jugaba mucho y no sabía cómo trabajar de otra manera, más tranquila, sin sobresaltos. Y siendo sinceros, no tenía tiempo de parar y comer o chequear que el sensor iba tan aproximado como la glucemia capilar. Mi matrona fue viviendo conmigo todo el proceso y no dudaba en emplear el tiempo que necesitara para escuchar el latido de Gema o notar todos los movimientos que hacía. Fue un regalazo poder grabar esos momentos. Su corazoncito parecía un caballo galopando💖
Los que me conocen saben que soy un friki de las fotos , a veces incluso puedo resultar un poco cargante, pero tengo excusa, apenas tengo fotos de pequeña, así que Gema tiene un montón, pero sobre todo desde antes de nacer.
Decidí hacerme un estudio más en profundidad porque no me citaban el ecocardio para Gema mientras estaba de 18 semanas o así. Llegaba el festivo y como mi hospital era pequeño nos derivaban al 12 de octubre. Precisamente iba a ser la fiesta nacional cuando yo ya iba a hacer las 20 semanas y decidí irme a Madrid a que me viera un ginecólogo especialista en eso. Todo genial, ya se veía muy bien a Gema, su carita, su cuerpecito y sus órganos se iban desarrollando como debían. Me sentía tan llena de vida que quizá sea el momento más bonito de mi vida (aunque ahora lo escribo y no recuerdo los días malos glucémicamente hablando, o el cansancio de gestionar la diabetes sabiendo que no era una cosa que me repercutía a mí sola. Me encantó estrenar esas mallas premamá con la barriguilla de 4 meses y poco .
Y os dejo la gráfica de una de esas consultas de endocrino, cuando intentaba mantener a raya la diabetes. Al final, me lleno de admiración y digo: ¡Lo conseguí! 💪


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