LAS NAVIDADES SEGÚN TE VAS HACIENDO MAYOR...
Antes de nada, pediros disculpas porque desde septiembre no escribía nada. No ha sido por falta de ganas, quizá las ansias por compartir mi día día con la bomba y transmitir lo que a mí me ayuda o me dificulta la gestión de la diabetes haya sido uno de los motivos de mi ausencia. Es curioso cómo cambia tu perspectiva de las navidades. Recuerdo esas cenas a la mesa en familia, donde estábamos "apretujaos", el olor al guiso del cabrito, ver a mi padre al lado del caldero y el fuego de la chimenea, mientras mi madre y mi tía hacían la sopa de marisco. Recuerdo estar esperando la llegada de mis abuelos y sentarse tiernamente ambos en el sofá mientras los jóvenes poníamos la mesa. Hoy mi abuela no está, mi abuelo hace años que cena a su hora y se va a dormir antes (ya son 96 años los que tiene), pero este año me toca ser a mí la que ponga su casa para celebrarlo, la que piense el menú y no haga sólo el postre, que curiosamente era lo que más me gustaba hacer y comer. Sí, yo, la q...